Es el único de los caminos hacia Santiago que discurre por las cuatro provincias gallegas. Arrancando desde la templaría Ponferrada y circulando por el parque arqueológico de Las Médulas, declarado Patrimonio de la Humanidad, el Camino de Invierno penetra en territorio gallego a través de la comarca de Valdeorras, cuna mundial de la pizarra y del buen vino. Posteriormente hace entrada en Lugo por la Ribeira Sacra pasando por la monumental Monforte de Lemos antes de adentrarse en la provincia de Pontevedra para unirse en el municipio de Lalín a los caminantes que provienen de la Via de la Plata y proseguir de forma conjunta hacia Santiago de Compostela.

Atrás quedan maravillas como el Monasterio de San Vicente O Pino, el puente romano de Éntoma, el propio paraje de las Médulas o los imponentes cañones del Sil, que harán de nuestro caminar una aventura visual inigualable que hace que cada año esta ruta gane mayor número de adeptos.